En ocasiones como la de hoy, que es día de lluvia y estoy sola en casa, me da por reflexionar si acaso no seré un aborto. O sea... tengo claro que sí lo soy, pero me cuestiono los pormenores.
Hace ya muchos años, mis padres tuvieron una discusión. La pelea era por mi causa. No soy hija biológica de mi mamá, así que ella le escupió en la cara a mi papá una carta que mi madre real había enviado y que supuestamente mi papá tenía en su "caja fuerte" (es solo un baúl con llave).
Me entró el dolor y la curiosidad. Una semana después, en momentos como los de ahora me escabullí y revisé sus papeles tan privados. En ocasiones creo que mi mamá, quería que hiciese eso para que se me cayera la venda que traía puesta.
Escudriñé muchos papeles de bancos, casas comerciales, bienes raíces, etc, etc. llegué a un sobre chico en cuyo costado salía el nombre de mi mamá y nuestra dirección de casa. Saqué un papel añejo, amarillento por el paso del tiempo y en una caligrafía bastante fracturada me enteré de mi realidad,
Se los resumiré: mi madre biológica enviaba la misiva a mis padres para decirle que no volvería. Que no estaba interesada en mí. Que no me quería y que por mi padre ella no se había desecho de mi antes de que viese este mundo. Eso deseaba ella, mi padre y mi abuela se lo impidieron. Nacer no estaba en sus planes, ella tenía otras hijas, de hombres a los que sí había amado, no quería a mi padre, no quería a mi abuela, a mi tía, a mi familia paterna y yo le era una molestia que no deseaba en su vida. No podría y no quería tenerme, nunca lo había deseado. Lo que ella quería era deshacerse de mi y no se lo habían permitido.
Me dolió bastante menos de lo que se pueda llegar a pensar. Aunque me abrió los ojos. Me hizo pensar que quizás ese era mi karma. Saborear el rechazo desde antes de ver este mundo.
Soy un aborto transitando por las calles, en los trabajos, en las salas de clases, entre lo mundano y lo nada divino. Leer que la mujer que te cargó por nueve meses lo hizo con asco, con rabia, imaginar que cada nausea le sabía más asquerosa que lo normal. La hiel de sentir mis movimientos dentro de ella la deben llevado a golpearme. Por eso nací tan enfermiza. Bebió y fumó cada puto día que estuve dentro de ella. Me quería muerta. Llegué a esta casa, cosida, con casi escaras, moquillenta, desnutrida y con neumonitis. Mi abuela me protegió "La niña no sale más de acá" y así fue. Así todos quedaron felices. Mi madre sustituta se contentó, pero debe ser dificil para ella saber que no soy su hija y quizás, más de una vez debe haber estado a tono con mi madre biológica "ella no debió nacer"
Esto es algo que solo imagino. No digo que así sea. Pero todo indica... que soy un aborto. Jamás debí ver esta lluvia caer... jamás...
Soy Depresiva.
Dejen sus comentarios si quieren
Aún puedes experimentar la lluvia, no soy nadie, pero, por favor, no estés triste, experimenta, digo, como, ver un atardecer en todo su esplendor, eso al menos a mi me hace sentir pequeño, me doy cuenta de lo pequeños que son los problemas, despues de todo la muerte es algo que no se puede evitar, pero aún así este tiempo restante esta hecho para experimentar,no se si hay algo, no me importa, pero almenos voy a hacer de lo unico que tengo algo que pueda disfrutar, así este solo, así vea problemas en como mi familia me ve como un problema que debe solucionarse, no importa, mi vida sera algo que disfrutare mientras siga en ella, no se que pienses al respecto, la vida se arma alrededor de no estar en una sola parte, intenta observar más allá de tu cabeza, muchas veces uno mismos es su peor enemigo
ResponderEliminarYo te comprendo....
ResponderEliminarUna vez mi madre me contó que ella no queia casarse pero ya estaba embarazada de mi.... Ella es maestra y antes de mi nacimiento ella era muy exitosa y mi padre tambien. Le hice creer que no le di mucha impirtancia pero realmente reafirmo mi teoria.... Mi nacimiento solo les jodio la vida.
No hay día que yo sienta que mi sola presencia les jode pero no digo nada porque solo diran que estoy actuando o algo así cuando la verdad no saben y nunca sabran la depresion que xargo desde hace mucho tiempo
Hola, no creo que llegues a leer esto, ojalá lo hagas, me presento, me llamo Sergio, soy de Uruguay y, para ser sincero, aun no me he tomado el tiempo necesario para leer cada una de tus entradas pero lo haré, I swear; el asunto es que yo sé lo que es sufrir depresión yyyyyy, por ese motivo, me propuse a escribir algo así como un ibro sobre lo que es pasar por eso y todo ese asunto; obviamente yo sé lo que es pasar por la depresión pero no conozco muchas de sus caras, tengo 20 años y no soy alguien que sabe todo y por eso me gustaría tener algún contacto contigo, ya sea por mail, facebook, wpp o lo que sea y poder irte mostrando mis ideas ya que así también me corrijo en las cosas que escribo erróneamente, desde ya, muchas gracias por leer esto :)
ResponderEliminarSergio también puedo ayudarte
Eliminarme gusta mucho como escribes tu autenticidad me maravilla
ResponderEliminarTranquila, todos tenemos nuestros propios demonios que alimentamos de nuestros miedos, ansiedades y desesperacion. Todos hemos deseado no estar aqui en nuestros momentos mas oscuros, aquellas personas que debieron protegernos aveces son las que mas daño hacen. No creo que sea su intención pero se lo mucho que duelen esas heridas por que la unica forma de que sanen es dejarla sangrar en si, dejar que duela y seguir.
ResponderEliminarMe gusta pensar que todo tiene un propósito que al final tanto dolor valdrá la pena. No se si leerme te haya ayudado espero que si.
Y después de leer tu historia me doy cuenta que ni siquiera he sufrido 1/4 parte de lo qué tú... Suerte
ResponderEliminarLeerte me hace, más que congeniar o simpatizar, recordar momentos en que comparto las sensaciones que debes tener cuando lo escribes o pasas por algo. Hay dos palabras que cada vez que te leo me fulminan y me debilitan a pesar de disfrutar tu lectura, y es la afirmación "SOY DEPRESIVA". Esto me traslada a los inicios de esta enfermedad psico-física en la que después de tanto tiempo sin saber qué pasaba conmigo llegué a ser diagnosticado y me sentía conforme por saber que había una explicación, pero no sabía que entraría en un largo proceso.
ResponderEliminarHace nueve años que comencé con la enfermedad diagnosticada. Hace nueve años que pensé que "soy depresivo", y hace cinco que descubrí que "sufro depresión", "tengo depresión", "padezco depresión", pero "NO soy depresivo".
Me gusta imaginar que la depresión es una enfermedad, como una gripe. Si tienes una gripe fuerte, te debilita, de da letargo, no te da ganas de sonreír cuando estás en cama. Evidentemente es un estado ocasionado por la gripe y no por vos. Con la depresión es igual, la depresión te provoca un estado de ánimo que, aceptémoslo, parece eterno, tan eterno que ya nos pertenece, como que se instala en nuestro ser y este lo acoge como si fuera parte de él. Lograr separar “la depresión que me hacer ser esto” de “soy esto” puede ayudarte a manejar de mejor manera los estados depresivos. Mira que fuiste a un acto de danza contemporánea y querías reír, y es como si a pesar de disfrutar un momento siguieras pensando que “eres depresiva”. Cuando vos ves “yo estoy aquí” y “la depresión acá” en dos lugares distintos hace una gran diferencia. Pasar de la frase “soy depresivo” a “tengo depresión” me ayudó a distinguir que hay momentos que a pesar de estar enfermo, puedo reirme al igual que con una gripe.
No sé si esto te suene a uno de esos consejos de la gente que te dice “ya ya, eso pasará”, pero te dejo cómo lo conseguí. Agarré un objeto que representara la depresión, una cosa que personalmente y sólo para mí fuera la depresión. Para mí fue un muñequito de madera, de esos que usas como modelos para aprender a dibujar y tener noción de las proporciones del cuerpo. El muñequito es solo la madera con una bola en la cabeza y cilindros que se pueden mover para simular posiciones corporales. Lo tenía para las clases de dibujo porque estudié Historia del Arte. Lo pinté de negro completamente al puto muñequito y se llamaba “depresión”. El puto muñequita era “mi depresión”. Más que decir “soy depresivo”, por alguna razón yo usaba el pronombre posesivo “mi depresión”, que creo que es más poderosa que “ser” porque me apropiaba completamente de la depresión. Pues bueno, “mi depresión” representaba qué tan cerca estaba de mí la enfermedad. Ejemplo, si amanecía pensando que el día valdría una mierda y que era un día escala 10/10, el muñequito estaba en mi bolsillo. Si era una escala 8/10, iba en mi mochila, 5/10 estaba a 5 metros de mí. 2/10, estaba en otro cuarto, pero no en el mío. Así, eso me ayudó a separar la depresión de “mi”, darme cuenta que la depresión sí la tengo, la padezco, la sufro, pero no soy ella, ni me apropio de ella. Las crisis ya no soy tan recurrentes como al inicio, pero cuando las tengo, lo que más me ayuda es el puto muñequito. Imagina que tengo una crisis y solo con verlo me hace ser consiente que se irá alejando, que no puede estar todo el tiempo en mi bolsillo, o que con el simple hecho de ponerlo en otro cuarto, simbólicamente le pido que se vaya.
Me matas cuando dices “soy depresiva”, “tienes depresión, sufres depresión, padeces depresión”, “NO eres depresiva”.
Nose siponerlo en práctica...que difícil vivir con esa gripe eterna yo la vio desde la niña y empeorado con un accidente de trafico
EliminarEs un proceso largo. Llevo ya diez años que dependo de una pastilla para sentirme estable. Pero podemos aprender a convivir con la depresión de alguna manera. Si quieres hablar en algún o necesitas que te escuche, me lo puedes decir. Sin ningún problema.
EliminarEs duro luchar con los pensamientos, sobre todo cuando hay crisis o detonantes. Hace poco pasé por una, pero me alegra estar aquí.
Te mando un abrazo.
Me gusta mucho tu blog.
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