lunes, 1 de enero de 2018

2018

Yo a la gente no le caigo bien. Me costó aceptarlo, pero finalmente la última lección que me dió el 2017, fue esa. La gente que me rodea, no me logra querer. No tengo razones, pero así es. Me aparta, me aleja, me usa para sus fines personales... me hiere y he notado que eso les agrada. Verme herida, aporreada y acorralada. Es un triunfo.
Entendí... 
Acepto la distancia.
Me alejo de todos. 
No se quejen los que quedaran (y ya quedaron) en el camino.
Me veo dura, y lo soy. Porqué explotaron mi peor lado? no lo sé. Puedo ser dulce? jamás lo sabré, porque no quiero ser la que fui. Me abandone a muchos, por mucho tiempo. 
Ya no...
Parto este 2018, con el firme propósito de crecer y dejar a todo el mundo atrás. 
Tengo metas, proyectos, ideas, ambiciones y nada esto cuadra con gente que me hace mal, me hiere, lo dusfruta, me arrastra al lodo, me frustra. 
Quiero gente buena. Quiero las mejores personas rodeándome. Esas que no envidiarán mis pocos talentos y harán lo posible por echarme caca y verme hundida. 
Saldré, me haré grande y no necesitaré ni un jodido humano amargado y fracasado a mi lado, que esté constantemente puteandome y odiandome, porque no puede ser como desea y yo si. 
Por que yo me saco la mugre en todo lo que hago, en todo lo que deseo, en todo lo que amo. 
Desde niña gozo de ese desdén. No lo busco, llegué con ese don de ser odiada. No sé, siempre quice ser aceptada y comprendida. Adaptarme, ser parte de la sociedad. 
No lo logré. 
La gente me odia.
Y yo... odio a la gente.

PD: Volví.

Soy Depresiva.