domingo, 27 de octubre de 2019

Destruir todo

Estuve saliendo con alguien. Ya estoy en ese punto de destrucción. La ecatombe se acerca a velocidad voraz.
Voy a arruinar esto. Como siempre lo he hecho. Me ha tenido mucha paciencia. Pero es por el sexo. Eso lo sé. No es que yo sea especial. Ni bella, ni atractiva. Es por el sexo asegurado que tiene.
Me obligo a satisfacer esta relación con mentiras. He fingido. Dolor, excitacion, agrado, pasión.
Por qué lo hago? Supongo que por el cinismo consensuado de esta sociedad. Mucho se levantará la bandera de las libertades sexuales y del feminismo, pero cuando necesitas cariño, un poco aunque sea, es mejor ponerte la careta. Nadie aceptaría a alguien como yo. Nadie. No se mientan. Hasta para uno, uno mismo es insoportable. Imaginate salir con alguien que no le encuentra sentido a nada. Que es incapaz de amar algo, de amarse si mismo y está constantemente deseando huir de todo, de todos. De arrancar. De destruirte.
Levantarte pensando en que eres basura. Te odias. Intentas seguir. Hay que comer. Pagar el costo de respirar. El valor inútil de abrir los ojos y ver con hastío la luz.
Lo arruinare. Lo sé... Me terminará odiando, pero lo soportará hasta que otra mujer lo mire, lo acepte y le de todo y mucho mas.
El saldrá de mi existencia, aliviado de no tener que volver a verme, a escucharme, a oirme.
Lo hará...
Lo sé...

Instagram: @Soy___depresiva    (con tres guiones bajos)

jueves, 7 de febrero de 2019

Dios.

Existe Dios?
Yo... no lo sé... no lo tengo tan claro.
Todo en mi camino indica que ese ser supremo lleno de sabiduría, bondades, que da lo justo a todos, que nos ama y desea lo mejor para todos, no existe. Al menos no hoy en día. 
Dios ha muerto, decía Nietzsche. 
La sociedad mató ese credo. Lo matamos todos. O Dios, se suicidó. 
No tiene lógica. 
Gente deja comentarios de esperanza sobre ese "Dios", como si eso respondiera a todas las interrogantes. Gente me escribe laaaargos email con citas bíblicas y mensajes llenos de alegría basados en una superchería. 
Lo dije. Lo lamento, pero es lo que siento. No faltará quién clamará al cielo eterno, aludiendo que he ahí la razón de mi eterna depresión... quizás... intento ser pragmática. 
Dejar en manos del viento la vida completa a la espera de soluciones reales, es bastante raro. Así es ese Dios para mi. Un viento. 
Perdí la fe en cuanto descubrí que mi santa y asérrima madre rezaba noche tras noche y con una fuerza sobrehumana para que yo la cuidara hasta el fin de sus días. Reza por ello siempre. Acá estoy yo, hundida. Queriendo salir de este infierno de tener que cuidarla en la decadencia de su vida. Rezar noche tras noche, solo para que yo dejara de tener las oportunidades de salir a este grandioso mundo que ese Dios le concede esos deseos, me este matando día con día. 
Tampoco tiene lógica.
Rezar. Tener fe. Por qué... porque tendría que depositar mi fe en un ser que dice ser más que yo, porque no lo veo, porque toma supuestas mejores decisiones que yo, porque soy imbécil y él es sabio. Eso dice él, porque todo lo ve, porque existe antes que la nada, porque alguien escribió de esa nada cuando solo él viene de la nada o del todo. 
No tiene lógica.
No puedo creer en eso. Es de idiotas. 
Qué es la fe? 
Yo la perdí, en cuanto descubrí que soy la ultima opción para todos, incluso para ese ser inexistente que pesa más que yo, en la vida de la gente que solo desea cortarme las alas y hundirme en la miseria. 
Todo calza... soy yo la miseria... soy yo esa propia nada...

Soy Depresiva.
Instagram: @Soy___depresiva    (con tres guiones bajos)